sábado, 1 de junio de 2013

"¿UN PARTO RESPETADO?" Lo que contaría mi abuela, si tuviera un blog.

Mi abuela es una persona especial. Tiene unos cuantos años y casi los mismos achaques que años. Sin embargo, nada le impide estar totalmente actualizada en cuanto a tecnología se refiere.

Hace unos cuantos años se apuntó con una amiga a “aprender cómo funciona el ordenador y el internet ese”. Le costó aprender a controlar el ratón. Ahora se comunica con su hermana vía email y desde facebook nos tiene a todos controlados.

El único inconveniente que encuentro al tema es que desde entonces ya no podemos tener discusiones en casa como dios manda. Ella no discute, no alza la voz. Y es que no sé en otras casas, pero en la mía, generalmente el que más grita más razón tiene.  Ella ya no tiene por qué unirse al gallinero en el que nos convertimos. Ella, en silencio, se conecta, busca en Google y la verdad aparece ante ella. Ante eso, no hay nada que hacer. Es “palabra de internet”.

Lo único que le queda por hacer es empezar a escribir un blog. Si lo hiciera, escribiría sobre su vida y su vida son sus cuatro hijos, por lo que no me extrañaría que formara parte de los mil y pico blogs dados de alta en Madresfera. Mientras se decide a tener el suyo propio, desde el mío y entre las dos escribiremos de vez en cuando esas historias sobre la maternidad a mediados del siglo pasado.

“UN PARTO RESPETADO”

Le pregunto si su primer parto, en el que dio a luz a mi madre, fue un parto respetado. ”¿Respetado? Bueno… La comadrona vino a casa sobre las doce de la noche, después de que fueran a buscarla porque me empecé a encontrar indispuesta. Llegó, me miró y vio que efectivamente estaba de parto, pero me dijo que iba para largo. Todos se fueron a la cama y la comadrona, una buenaza pero más bruta que unarao”, se acostó en la cama que tenía a mi lado y se durmió. Se despertaba de vez en cuando, me miraba y se volvía a dormir. Aguanté los dolores hasta las ocho de la mañana que di a luz a tu madre. La verdad que dormirse mientras estaba yo con semejantes dolores, no me parece muy respetuoso”.  No me refería a ese tipo de respeto pero, efectivamente, muy respetuoso dormirse en dicha situación no me parece.

“La niña era hermosísima (con eso se refiere a rolliza), morena y con los ojos verdes”. Pues porque sabemos que dio a luz en casa y que el intercambio de bebés era imposible, si no todos pensaríamos que aquella niña de ojos verdes no es la que actualmente es mi madre.

“Y ahí empezó todo, con ella comenzaron mis años como madre, los mejores de los mejores. Y hasta ahora. Porque da igual la edad que tengan tus hijos, se es madre para siempre”. Sin nada más que añadir, “palabra de mi amona”.


8 comentarios:

  1. Teniendo en cuenta que estás hablando de mi madre, no sé muy bien qué decir. Eso sí, a ciberabuela no la gana nadie. ¡Y que no se le estropee el ordenador!.
    (Si va a narrar todos sus partos, el siguiente es el mío.¡Qué nervios!)

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    1. Si se le estropea el ordenador, lo sabe arreglar ella solita ¡¡mejor que yo!! El próximo el tuyo Chema, no digo más.

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  2. Hace 54 años y 2 días empezó a ejercer de madre y ahí sigue con la misma fuerza. Tú y ella soís dos madres maravillosas. Una es mi madre y la otra, la madre de mi nieta ( la artista). Qué orgullosa estoy de las dos!!!!!!!!!!

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    1. ¿Y qué digo yo ahora? Pues, ¡que te quiero mucho!

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  3. Doy fe, una madre excelente. Recientemente nos ha vuelto a dar una gran lección. Grande Nataly.
    La nuera Rosi.

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    1. De hecho, esta última lección, es la que creo que más alucinada me ha dejado. Un ejemplo, claro que sí.

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