jueves, 5 de septiembre de 2013

LAS AUTOCARAVANAS NO SON PARA EL VERANO.


No son para el verano, ni mucho menos para las estaciones intermedias y no hablemos ya del invierno. Hay mucha gente que estará totalmente en desacuerdo pero, por lo que a mí respecta, una semana ha sido tiempo suficiente para darme cuenta de que una autocaravana tienes sus pros pero, sobre todo, tiene sus contras. Preparando el viaje, solo leíamos foros de gente "profesional" en lo que respecta a esta forma de viajar, en los que cuentan lo fácil y sencillo que es todo el tema éste de viajar cual caracol, col, col... ¡Ja! Me parto.


Si le preguntamos a mi artista, su opinión es totalmente contraria a la mía, claro... ¡faltaría más! Ella ha viajado feliz. Espacios amplios que ocupar con sus múltiples e indispensables artículos de viaje: sus tres hijos (contando con ellos éramos ocho durmiendo en menos de 20 metros cuadrados), su DVD portátil (con el disco y videoclips de Violetta, que terminamos todos cantando a la perfección), su mochila, sus revistas, sus pinturas, su peluche "ballena rosa" y un largo etcétera que prefiero no recordar. Y como llevas la casa a cuestas, pues un bocadillo de chorizo a media mañana en Las Landas, un pis en Saint-Malo y un zumito en Normandía. Tranquilamente. Y cómodamente, echando las cabezadas necesarias entre destino y destino. Sin ningún problema.

Tres mil cuatrocientos kilómetros en seis días. Y con la casa a cuestas. Visto con la perspectiva con la que lo vemos ahora, unos días después de regresar y de haber sentido las lágrimas brotar al primer contacto con nuestra añorada cama, lo seguimos viendo igual que entonces, una matada de tres pares.

Y es que han sido seis noches. Qué romántico se ve el tema, cuando no estás dentro del habitáculo. Piensas: "Mírales, ¡qué bien! Y mañana se despiertan, desayunan y se van a otro destino precioso, sin hacer y deshacer maletas" ¡Ja! (me parto, otra vez). ¿Te despiertas? Sí, claro, el que haya dormido que se despierte y el que no, pues que vea amanecer, que también tiene su aquel.

Y te vas a otro lugar, sí. Pero no sin antes cerrar las mil llaves que llevan todos los maleteros externos y volver a abrirlos porque algo se nos ha olvidado meter o sacar. Y no nos vamos sin antes vaciar la caravana de aguas grises y negras (por respeto al personal, no voy a dar más datos sobre este tipo de aguas. Si alguien lo ha vivido, sabe de lo que hablo. El que haya tenido la suerte de no tener que experimentarlo, pues mejor que no se imagine nada.).

Luego saca de la maleta la ropa que decides ponerte y vístete, antes de irte. Parece fácil pero, hay que sacar la ropa de una maleta encajonada entre otros múltiples y utilísimos artilugios de viaje que pueblan la caravana y hay que vestirse con el tambaleo de la autocaravana. El mareo... ¡qué gran compañero del autocaravanista! Y es que cuando viajas en coche, llegas al destino cansado, pero te bajas y pisas suelo firme. Listo. En autocaravana, todo lo que haces implica un sentimiento de volteo de estómago constante.

Este mundo del autocaravanismo no está hecho para mí, es así. Y sin embargo, otras cosas de esta semana sí lo han estado.
 

Las inmensas playas de Las Landas, sus olas, el infinito de sus paisajes, los pinares. Los mejillones en Saint-Malo, los macarons de Chef Hector, el viento y los cielos grises. 
 
 
Las guías, los mapas, las indicaciones de la tablet. Las risas y carcajadas hasta doblarnos en los asientos. Mont Saint Michel. Las playas de Normandía. Las charlas. Los cafés de nuestra Nespresso. Un Gin Tonic en una mesa de camping bajo el avance de la caravana. 

 

El "bonjour" en perfecto francés de mi artista nada más despertarse. Las risas y más risas. Trélazé. Los recuerdos. La historia. Mi familia. Las vacaciones.



4 comentarios:

  1. Que experiencia !!!! Mis doloridos huesos, tardarán un tiempo en recolocarse pero aún y así no cambio los seis días vividos en esa autocaravana, han sido fantásticos!!!!.Los más mayores , dormir lo que se dice dormir,na de na , pero nos hemos reído tanto.........y lo hemos pasado tan bien ...que ha merecido la pena. Los sitios que hemos conocido, la emoción de estar en el maravilloso pueblo de Trelazé ,(imaginandonos a mi madre y a mi abuela paseando por sus calles los tres años que vivieron allí durante la guerra civil )eso no lo olvidaremos nunca. Nuestra artista deleitandonos con sus canciones, con sus risas.......maravillosa siempre!!!Qué decir de los padres de la artista, ..!!!!!sois los mejores!!. Gracias por contar con nosotros para hacer este maravilloso viaje. Eso sí , el próximo año , si puede ser , a dormir en una mullidita cama, jajaja. Jusqu'toujours, France!!!!!!!!!!

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  2. mira Amaia a pesar de los ,,contras ,,que dices yo creo que lo vas a recordar y te va a hacer ilusión haber estado en esa experiencia con tus padres ,tu marido y tu hija , y esos sitios tan bonitos que has visto !QUE MARAVILLA ! Y haber conocido el pueblo donde pase mis tres primeros años de vida ,a mi me habéis dado una gran alegría ,asi que ya veras como según pase el tiempo te olvidaras de los inconvenientes y lo recordaras y te parecerá mucho mejor ,, y tu niña lo bien que se lo ha pasado ,,, ,,amona

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  3. me ha encantado el viaje, siempre he querido ir en autocaravana XD

    la última foto es preciosa!!! *-*

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  4. 3400 KM EN 6 DÍAS? En Autocaravana? Normal que sea matada... Un Saludo

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